El DSM-IV entiende el tartamudeo como una alteración de la fluidez y de la organización temporal normales del habla y en el DSM-V el tartamudeo o disfemia es catalogado como Trastorno de la fluidez de inicio en la infancia y su principal característica es la repetición indeseada de palabras.

Las disfemias afectan a la fluidez del habla y consisten en alteraciones del ritmo y la melodía, por repeticiones y bloqueos. Constituyen lo que tradicionalmente se ha denominado tartamudeo.
Algunos autores definen la Disfemia como un "trastorno en la fluidez del habla, caracterizado por repeticiones o bloqueos espasmódicos, que afectan al ritmo del lenguaje y a la melodía del discurso".
Ana Maria Gómez González, en su libro "Expresiòn y Comunicación" postula a que existen tres fases en el desarrollo de la disfemia:
Tartamudeo Inicial: aparece alrededor de los 3 años, en el periodo evolutivo del lenguaje y se manifiesta en sus producciones verbales con detenciones, cortes verbales, repeticiones silábicas,etc. Estas manifestaciones deben ser consideradas normales en el periodo de desarrollo del lenguaje en el cual se encuentra el niño. Desaparece con la edad.
Tartamudeo episódico: A partir de los 5 años el niño puede articular todos los fonemas, con lo cual se encuentra en el periodo de construcción gramatical y de preparación para la lectoescritura. El alejamiento temporal de la familia, el hecho de tener que compartir con los iguales, las exigencias escolares,etc. pueden favorecer la aparición de este fenómeno. Una simple orientación a los padres y profesores en este periodo es suficiente para evitar las situaciones de angustia que se originan a nivel familiar.
Tartamudez: Hacia los 10 años puede aparecer este trastorno como consecuencia de una emoción brusca o de una experiencia traumática. Aparecen movimientos desordenados en la respiración, de las cuerdas vocales, vacilaciones, detenciones inoportunas.

Se puede realizar la siguiente clasificación atendiendo a lo anterior:
Existen tres tipos de disfemias las cuales son: disfemia de desarrollo, disfemia tónica y disfemia clónica. La disfemia del desarrollo es muy común en los niños a la edad en la que comienzan a organizar su lenguaje y quieren hablar más rápido de lo que pueden (alrededor de los tres años), siendo por tanto normal algún tartamudeo en esta etapa. Se supera sin necesidad de intervención especial, si no, con las actitudes de la familia, pares y docente que son fundamentales.
Disfemia tónica: Se caracteriza por bloqueos al emitir la palabra. Los bloqueos se originan por espasmos que inmovilizan la musculatura implicada en la emisión de la voz. Como consecuencia el habla es entrecortada (por ejemplo; lo que p-pasa es un c-carro).
Disfemia clónica: Se caracteriza por la repetición involuntaria y convulsiva de una silaba en una palabra (generalmente, la primera) o de una palabra dentro de una frase, como consecuencia el habla es repetitiva (por ejemplo: lo lo lo que pa pa pasa es un ca ca carro).
Disfemia mixta: Es el resultado de la combinación de ambas disfemias anteriores.
La disfemia se ha intentado explicar como consecuencia de problemas semánticos (ausencia de dominancia cerebral, reflejo inadecuado de las cuerdas vocales o problemas de feed-back auditivo), pero el hecho de que el trastorno afecte a otros miembros de la familia puede sugerir que hay una disposición de origen genético, también pueden influir en su aparición experiencias negativas (ansiedad, miedo) o aprendizajes inadecuados.
Los síntomas más característicos de la disfemia son el bloqueo espasmódico y las repeticiones, las cuales se acompañan de:
Manifestaciones lingüísticas: repeticiones de sonidos y sílabas, repetición de palabras monosilábicas, palabras fragmentadas, bloqueos, uso de muletillas verbales,perífrasis y lenguaje superfluo, alteraciones sintácticas, frases incompletas, uso excesivo de sinónimos, discurso incoherente, realización de rodeos para sustituir palabras problemáticas, desorganización entre el pensamiento y el lenguaje...
Manifestaciones conductuales: mutismo e inhibición temporales, incomunicación y logofobia (miedo a las palabras), reacciones de angustia y ansiedad, conductas de evitación de las situaciones comunicativas, reacciones anormales, inmadurez afectiva...
Manifestaciones corporales y respiratorias: tics, espasmos y rigidez facial, hipertensión muscular, alteraciones fonorespiratorias funcionales...
Le evolución de estos síntomas es distinta en cada persona, por lo tanto, es difícil poder encontrar a dos personas con el mismo tipo de disfemia.

En cuanto a las causas, se consideran como factores:
- La herencia
- El sexo: el porcentaje de hombres afectados es mayor al de mujeres.
- Trastornos de lateralización: Al parecer existe una relación entre las personas que presentan lateralidad zurda y la tartamudez.
- Trastornos en la estructuración temporal y espacial.
- Trastornos neurológicos.
- Alteraciones linguisticas.
- Alteraciones psicológicas.
En cuanto al contexto social, escolar y familiar se recomienda no llamar la atención al niño por hablar mal; hablarle de forma lenta y clara y evitar presionarlo o repetir las palabras hasta que las diga bien.
A continuación un video explicativo de la disfemia o tartamudez:
¿Sabías que? La mayor parte de los tartamudos no tartamudean cuando cantan. Ya que tanto el texto y el ritmo ya están elaborados y memorizados, por lo que no debe preocuparse de ellos.
Bibliografía


